5 pasos para organizar tus finanzas

En el momento en que dices “quiero organizar mis finanzas” es porque has determinado que existe un desajuste en la manera en que estas utilizando tu dinero. Sea que quieras conseguir estabilidad financiera, o que desees alcanzar abundancia económica, lo principal para lograrlo es tomar decisiones orientadas a gestionar bien los ingresos y los gastos cotidianos. Es decir, dedicarle tiempo, disciplina y constancia al estudio de las finanzas personales.

Conocer tu situación económica.

Antes de comenzar a tomar medidas, es importante determinar en qué posición financiera te encuentras. Para ello, es necesario elaborar un balance de tu situación económica, calculando el valor de tu patrimonio. En este caso, debes restar al valor total de tus activos, incluyendo ahorros, dinero y propiedades, todos tus pasivos, considerando así a todas las deudas y pagos por realizar. Esto servirá de punto de partida para llevar un control de gastos.

Presupuestar lo que se gana y lo que se gasta.

Para tal efecto, se pasa a la elaboración de un presupuesto. Este debe reflejar los gastos mensuales fijos (facturas de mercado, servicios públicos, gastos escolares o de transporte, créditos, deudas, entre otros), y sugerentemente un 10% de los ingresos destinado al ahorro. Es crucial que destines tiempo para actualizar tu presupuesto semanalmente. Esto te ayudará a asegurar que no gastas más de lo que ganas y tu capacidad de ahorro. Puedes apoyarte utilizando herramientas digitales como apps creadas para monitoreary ayudarte a controlar tus finanzas personales o sencillamente utilizar un documento en Excel.

Priorizar las deudas.

Al tener monitoreados los gastos, el siguiente paso es ver qué puede ser prescindible y qué es imprescindible; para realizar un filtro de aquello que merece mayor atención. La razón de ser de este paso es priorizar el pago de deudas.

En este sentido, puedes elegir entre varias estrategias como eliminar primero aquellas que supongan un cargo monetario menor, ordenar las deudas según la tensión psicológica que produzcan, o pagar primero las que nos generen más intereses a través del tiempo.

Construir un “colchón”.

Tener un “colchón”, o fondo de ahorros, es una parte esencial de tus finanzas. Te permite usar el dinero ahorrado para pagar gastos no planeados o emergencias que puedan aparecer en tu día a día, en lugar de incrementar tu deuda o invertir a largo plazo.

Pon a trabajar tus ahorros.

La diversificación es importante y conveniente ya que disminuirá tu riesgo de inversión en el largo plazo. Consulta libros de emprendimiento, administración y finanzas con el fin de tomar y generar ideas de inversiones a corto o  largo plazo que se alineen con tus propias metas financieras. Es cierto que el dinero genera más dinero, pero para ello, no debe quedarse estancado.

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